El único problema de plantar maní es la cantidad de elefantes que aparecen volando en el jardín. Llegan volando todas las mañanas y lo despiertan a uno con sus cantos y trompetadas… Ni hablar del desorden que causan entre las hojas y las dendritas, entre axones, trompas y ramales no se sabe dónde comienza la flor, o termina la raíz…
Hace poco, uno de ellos: blanco y liso como casi todos, me comentaba acerca de cómo prácticamente toda la filosofía paquiderma se basa en la idea del trasvasije del estado homofóbico al neofílico y del neofóbico al neofilio; una idea que hace la diferencia entre las mentes, los hemisferios y las cabezas de éstos particulares seres, poseedores del cerebro más grande del reino terrestre; algo así como nuestra eterna disyuntiva entre consubstanciación y la transustanciación. –A propósito de la transmigración de almas, los roles, o los nombres, en diferentes modos y personas del verbo y del tiempo en la narrativa inmutable de la semiótica… O, el vuelo de estos madrugadores paquidermos en los jardines que amanecen junto a las plantas del maní.
Delgados y flexibles, se adueñan de nuestros primeros estertores en el alba de la conciencia y nos hacen reflexionar durante su vuelo acerca de cómo nos relacionamos los unos con los otros en plena era de la incertidumbre, justo en centro del mundo y al final de los tiempos…
-“Quiero mi Arachís hypogaea decumbente con tallos pubescentes de color amarillo oro, glabrescentes y estípulas pilosas. La quiero con hojas folioladas con pecíolos y tricomas flexuosos y largos, de margen ciliado y con ápice obtuso o emarginado y mucronado, y la quiero ahora! ”
-Dijo el elephant mientras sonaba el tame impala en la alarma de mi despertador.
-Wake up! WakeUp!
Brácteas lanceoladas de ápice acuminado! Flores de 08 a 10 mm con tubo del cáliz cada vez más ancho. Coronas de color amarillo dorado con estandarte abierto y alas distintas, oblongas y ovadas; muy ovadas, un poco más largas que las alas de los otros elefantes que revolotean hace más de ocho mil años desde el valle de Ñanchoc en ese tema de RATM y justo a su alrededor…
-“Quiero soñar el vuelo del ser humano en su inmensa memoria justo ahora; cuando despiertan las mañanas desdibujadas de futuros y estructuras, pero pletóricas de risas y nuevas configuraciones en el secreto jardín…
Quiero recordar nuevamente –dijo el elefante- cómo se polinizan los planetas o se inventan los soles en un renacimiento indómito y cósmico describiendo un vuelo en ADN en las elípticas vías lácteas del universo de los universos o las matas del maní.”